Este es un resumen realizado y adaptado por Conforti/dm´s prensa-rrpp-imagen sobre un estudio de dlR group, que efectúa una vez al año en el cual se determina cual es la situación del mercado desde el punto de vista de los consumidores: cómo se sienten, que buscan, que necesitan…
Gracias Darío Conforti por tu colaboración.
Las tendencias de los mercados brindan a las empresas elementos básicos que puedan dar una mayor vinculación afectiva entre sus marcas y los consumidores, siempre tomando en cuenta la reacción de estos ante los estímulos sociales, económicos y culturales que se presentan en un momento.
Durante un este análisis se coincidió en una palabra: INCERTIDUMBRE
En las pasadas décadas observamos la evolución social ha sido modificada por acontecimientos sociales, políticos, culturales, económicos en forma paulatina, este movimiento modifica el estado de ánimo de los consumidores y sus expectativas a futuro.
En la actualidad nos encontramos frente a un consumidor en estado de incertidumbre, confundido, que no sabe como reaccionar ante su entorno inmediato; ante un mercado cada vez más competitivo; un futuro incierto y exigencias cada vez mayores.
Para entender este movimiento y saber porque las personas se sienten de esta manera basta con analizar como vivía el consumidor en los últimos años del siglo pasado. Más allá de los avatares económicos los consumidores se regían por estereotipos tradicionales que permanecían por muchos años.
De esta forma podemos decir que teníamos la certidumbre de nuestra relación con los iguales: familia, trabajo, actividad social, etc., etc. En la actualidad este factor cambio por la globalización.
La globalización es más que una tendencia de los mercados, ya esta instalada hace que las empresas se extiendan mas allá de las propias fronteras para alcanzar una dimensión universal. A esto se le suma a favor los avances tecnológicos que han desarrollado nuevas dinámicas en todos niveles: económico, político y social.
Una de las características de la globalización es el fácil acceso a la información, lo cual implícitamente lleva a la sobresaturación y por ende, también a la confusión ante la diversidad de mensajes sobre cualquier aspecto.
Otro aspecto es la competitividad que nos exige capacitarnos y demostrar sobre grandes esfuerzos que somos capaces de sobresalir y conseguir el éxito del mercado. Donde cada vez mas debemos competir con personas mejor preparadas.
Esta realidad hace que nos tengamos que unir en grupos, ahora más miembros de una misma familia tiene que apoyar a la economía familiar -recordemos que tiempo atrás bastaba que sólo nuestro padre trabajara-.
Esta nueva dinámica ha provocado un cambio en los roles tradicionales, sobre todo en el de la mujer.
Esta misma competitividad por el afán de supervivencia hace que los diferentes miembros de la familia se encuentren cada vez más tiempo afuera de sus hogares, cada uno con su propio esquema que lo aleja de la rutina familiar, aquella que ocasiona cada vez más problemas familiares y ante la falta de contención aparece el sentimiento de indefensión.
Eso dentro de nuestras familias, lo que era la célula básica de la sociedad; fuera de ella también afectado por el entorno descubrimos que tiempos atrás teníamos figuras que movían sentimientos en la gente, que transmitían valores, que motivaban e inspiraban. Ahora surgen figuras inspiradores fugaces, débiles, los suficientemente superficiales como no permanecer y representar algo tangible al consumidor. Faltan líderes inspiradores que orienten y motiven. Y con esto nos estamos refiriendo a todos los ámbitos de la sociedad (política, cultura, sociedad, deporte, etc. y muchos etc. más).
Consideramos que estos factores han ido devaluando la calidad de vida, que están generando estrés en el consumidor y si sumamos a esto el vértigo de lo cotidiano estamos frente a un escenario ideal para que la incertidumbre se apodere de nosotros.
Cómo se ha definido el consumidor ante esto?
Se ha apegado ante tres grandes elementos:
lo que da contención,
lo que permite la catarsis y
lo que ofrece paz y tranquilidad.
La contención:
La incertidumbre hace que nos aferremos a elementos que brinden protección, seguridad y que llenen esos huecos que este nuevo estilo de vida nos ha dejado.
Cada vez más, diferentes segmentos idealizan el papel de la familia, de los amigos, incluso el de las mascotas; en la búsqueda de afecto, de pertenencia, de reconocimiento.
La catarsis:
Como fuga del estrés que nos permite descargar la tensión y las emociones negativas, incluso el aburrimiento. Formas masivas y populares son los eventos liberadores como conciertos, fiestas, partidos de fútbol y hasta las manifestaciones, son todas expresiones donde las masas se conectan dentro de un mismo estado de ánimo, expresándolo, viviéndolo y sintiéndolo.
El sentido del humor y la risa son grandes catalizadores del estrés, el deporte que además beneficia al físico, brinda un momento para la introspección y el pensar para uno mismo, también hay quienes necesitan más y practican deportes extremos para obtener un elixir preciado por todos: la adrenalina.
También hay elementos que son utilizados dependiendo de la etapa de la vida que nos toca transitar y nuestro contexto. Por ejemplo el baile, el alcohol, el sexo y también las drogas, los excesos aquellos que nos permiten descargar gran cantidad de emociones y tensiones.
Paz y tranquilidad:
Ante un entorno amenazante que afecta la integridad física y mental de los consumidores, nos apegamos a aquellos elementos que nos permitan sentirnos seguros y en armonía: paz y tranquilidad.
La sociedad busca cada día más apergarse a valores universales para no perderse dentro de la superficialidad que nos rodea, también vemos que ante la falta de certidumbre, la sociedad esté frente a un permanente espíritu de búsqueda en un sentido de la vida y que le brinde satisfacción a nivel individual.
Dentro de este movimiento algunos regresan a lo básico, apegándose a la naturaleza y todos los símbolos que los rodea. Para otros la mejor salida es la espiritualidad y el misticismo, que independientemente de la religión a la que pertenezcan, les da la satisfacción de saber que hay algo que los protege, que planea un futuro prometedor… aunque sea después de la muerte.
De ahí el éxito de actividades relacionadas al yoga, feng shui, spa´s, aromaterapita, entre otras.
Que necesitan los consumidores actualmente?
Necesitan ser inspirados, necesitan una inyección de energía positiva, de protección, de seguridad, de elevar su autoestima… en definitiva, necesitan motivación.
Es en este momento donde las marcas pueden jugar un papel importante al convertirse en el vehículo para que los consumidores consigan lo que necesitan, para poder rebatir las sensaciones de incertidumbre en la que vivimos en lo cotidiano.
Para poder inspirar a los consumidores y entregar lo que estos necesitan se requiere lo siguiente:
- Ser percibido como líder para poder lograr el respeto y la credibilidad de los consumidores.
- Estamos dejando atrás aquellos tiempos en los que sólo con información era suficiente, cuando un mensaje frío e impersonal bastaba, ahora es necesario orientar, ir un paso más allá para ser la guía que necesitan los consumidores.
- Se necesita ser transparentes, honestos, a través de productos y servicios de calidad que brinden la seguridad al consumidor.
- Necesitamos que los consumidores se sientan orgullosos de nuestras marcas a través de logros constantes, dando ejemplo de lucha, de perseverancia y de esfuerzo.
Como puede una marca dar esperanza?
Para dar esa esperanza suficiente que el consumidor necesita, debemos continuar con el flujo natural con el cual los consumidores vienen luchando, a través de la contención, la catarsis, la tranquilidad y también la inspiración.
En la actualidad existen marcas que están indicando un camino de lo que se puede lograr, por eso el notorio agrado y éxito de campañas de comunicación o conceptos que pueden lograr entre los consumidores.
Finalmente llegamos al punto en el que reconocemos elementos para ser una marca inspiradora:
-Construir un territorio propio, ser únicos y originales desde la filosofía, misión y visión de la empresa.
-Es necesario ser valientes e intensos, hay que atreverse a innovar para sorprender naturalmente a los consumidores.
- Entregar a los consumidores un beneficio sublime que permita a los consumidores sentirse seguros, protegidos, con seguridad y autoestima.
Como conclusión queremos hacer notar que ahora en mercados cada día más complejos, la buena imagen y reputación son sinónimos de muy buenos resultados. El prestigio de las empresas se ha transformado en la regla que mide su perfomance dentro del mercado y, mas importante aún, las chances de poder y/o seguir ganando la elección que hacen a cotidiano los consumidores.
Darío H. Conforti
dario@darioconforti.com.ar