En tiempos de incertidumbre es común que las empresas se vuelvan cautelosas en cuanto a sus gastos e inversiones y, frecuentemente, el presupuesto de Comunicación y Marketing es uno de los primeros en sufrir el ajuste.
Ahora bien, esto no quiere decir que la empresa “deje de comunicar”, cosa que es simplemente imposible, sino que reduce sus acciones o directamente las elimina. Pero este “silencio corporativo” también dice cosas a sus públicos, la mayoría, negativas.
¿Por que? Principalmente porque la comunicación es lo que vincula a una organización con sus públicos (internos o externos), y sabemos que es un problema grave perder ese nexo.
Pero además, el silencio genera inquietud y deja vacante un espacio comunicacional que se llena con contenidos que no podemos controlar: Información de los medios, presencia de la competencia, rumores, etc.
Recordando la antigua sabiduría de la cultura china, pensemos que la crisis puede ser una oportunidad para reordenarnos, reagrupar fuerzas y aprovechar estratégicamente las comunicaciones.
Estas son solo algunas de las razones para comunicar en tiempos de crisis:
- Conservar sus clientes
Nuestros clientes, ante el temor de ver disminuido su poder adquisitivo, probablemente generarán sus propias estrategias de adaptación, reduciendo el volumen de compras o buscando alternativas de consumo.
Ofrecerles alternativas, facilidades o beneficio adaptados a la situación, o simplemente recordarles que seguimos ahí, serán maneras de evitar que nos cambien por otras marcas o dejen de consumir nuestro producto o servicio.
- Potenciar sus recursos humanos
Es una excelente idea aprovechar la merma en el ritmo de trabajo para llevar adelante las actividades que habitualmente no podemos hacer por cuestiones de tiempo, como capacitación de personal, planificación o evaluación de nuestras comunicaciones internas.
Esto nos permitirá fortalecer la estructura interna para responder rápida y eficazmente a cualquier oportunidad de crecimiento y además brindará tranquilidad y seguridad a nuestros RRHH, reforzando el compromiso con la organización.
- Destacarse con menos esfuerzo
Está muy claro que hoy en día, la saturación publicitaria es uno de los inconvenientes más difíciles de sortear, a la hora de llegar a nuestros públicos.
La retracción de las demás empresas despeja el campo y nos da la posibilidad de obtener un impacto mayor, sea a nivel publicitario o a través de diferentes acciones comunicacionales.
- Aumentar la percepción de valor
Del punto anterior se desprende además que, en un contexto de cautela general, las acciones realizadas generarán una percepción de mayor valor con el mismo costo.
Seguramente nuestros públicos sabrán apreciar el esfuerzo que significa realizar un evento, enviar un catálogo o lanzar una campaña, en un contexto de retracción general y esto trasladará valores positivos hacia nuestro producto o servicio.
- Costos más bajos
No solo es posible realizar acciones generando una mayor percepción de valor, sino que además se pueden conseguir acuerdos y beneficios especiales en medios, servicios y otros proveedores del rubro.
Otra alternativa interesante es la generación de alianzas con otras marcas o proveedores, para trasladar beneficios especiales a nuestros clientes u obtenerlos nosotros mismos.
- Proyectar continuidad
Mantener la presencia de nuestra marca en tiempos de crisis o recesión, habla de nuestra continuidad como empresa y de la capacidad de sostenernos a lo largo del tiempo.
Esto genera una confianza que se traslada a los consumidores, ávidos de señales de permanencia en un contexto de incertidumbre y dudas.
- Transmitir fortaleza y solidez
En definitiva, mantener la comunicación con nuestros públicos, nos brinda una gran oportunidad de consolidar nuestra marca y nuestra empresa, en tiempos de inestabilidad.
La permanencia transmite solidez porque le dice a proveedores, clientes, empleados, stakeholders, competidores y a la sociedad en general, que nuestro proyecto es capaz de superar el contexto, que somos fuertes y que nuestra voz se eleva por encima de las circunstancias, para guiarlos hacia el futuro.