¿Que hace un Comunicador en la organización?
Martes, Marzo 17th, 2009La Comunicación como ciencia lleva más de seis décadas de desarrollo y, sin embargo, quienes nos dedicamos a aplicarla en el ámbito institucional, aun notamos que nuestro espacio de acción resulta difuso para muchos.
Es por eso que intentaremos aclarar algunas nociones acerca de nuestra figura profesional.
Las organizaciones, como sistemas que interactúan entre si y con distintas personas y grupos sociales, producen y envían, en forma permanente, diversos mensajes. Algunos de estos son conscientes y voluntarios, pero también, a través de sus actuaciones, de sus relaciones humanas y públicas, de sus productos y servicios, se filtran gran cantidad de mensajes involuntarios que afectan directamente a la proyección de su imagen.
Si analizamos la comunicación desde este punto de vista, no hay institución, pequeña o grande, pública o privada, que no comunique. Es imposible mantenerse al margen de esta dinámica que atraviesa cada uno de los componentes y sectores de la organización, tanto hacia fuera como hacia el interior.
Y es precisamente éste el espacio de acción del Comunicador Institucional: gestionar los mensajes que circulan en los distintos niveles y entre diferentes públicos, para evitar que se filtren la menor cantidad posible de significados contrarios a la imagen que se desea proyectar.
En el interior de la institución, el comunicador analiza los circuitos formales y los informales por donde circulan los mensajes, para hacer que la información llegue a todas las personas de manera eficiente. Pero además trabaja sobre las relaciones humanas y la cultura corporativa, para mantener la motivación del grupo y el compromiso individual, lo que permite que cada persona pueda aportar lo mejor de si, colaborando a su crecimiento profesional y personal.
Hacia el exterior, estudia los distintos públicos, para optimizar los canales y mantener la coherencia entre los distintos mensajes, lo que permite aprovechar mejor los recursos disponibles.
Se ocupa de las relaciones con la prensa, los clientes, accionistas y los grupos sociales que se vinculan a la actividad de la organización, seleccionando y presentando de manera apropiada la información que cada uno de ellos necesita, a través de los medios mas adecuados.
Además analiza en forma permanente los cambios y tendencias en la sociedad y la manera en que la competencia responde a ellos, para prever posibles oportunidades o problemas y dar una respuesta integral.
Vista de esta manera, su tarea es la de un estratega que, alineado con los objetivos de la organización, gestiona los mensajes a todo nivel para proteger el activo más valioso: la imagen.
Según Joan Costa, el reconocido comunicólogo catalán “…lo sepan o no, lo quieran o no, todas las empresas desarrollan una determinada cultura, ejercen diferentes modos de relacionarse y de comunicar, y proyectan hacia fuera una determinada imagen. No se pueden suprimir. Por tanto, no hay posibilidad de elegir. Hay aquí una falsa alternativa de principio. Pero sí cabe una decisión crucial: o se deja que estos elementos se produzcan libremente al azar, o se canalizan y se los convierte en herramientas fuertes de la estrategia… Ser o no ser. Es una cuestión de todo o nada. La empresa no tiene, en realidad, libertad de elección.” *
*COSTA, Joan - Imagen corporativa en el siglo XXI