Comunicación Interna en contextos de crisis
Jueves, Mayo 28th, 2009 Muchas veces relegada o directamente menospreciada, la Comunicación Interna es el eje articulador de una organización, la estructura que puede definir el éxito o el fracaso de una iniciativa.
Según Françoise Eldin, la comunicación posibilita el funcionamiento de los grupos, ya que:
- Permite el cumplimiento de la tarea, por el intercambio de informaciones y puntos de vista
- Favorece la cohesión y el sentido de partencia al grupo, creando asociaciones positivas con respecto a los miembros y a la tarea a realizar.
- Valoriza al grupo y afirma su presencia frente a la sociedad y otros grupos
- Consolida y estabiliza estructuras socioculturales
Vista desde esta perspectiva, es evidente la necesidad de una gestión estratégica de la Comunicación Interna; ahora bien, en que consiste esa gestión concretamente?
En primer lugar es necesario observar atentamente el funcionamiento de la organización, para determinar cuales son las líneas reales por las que se mueven los mensajes en su interior. Si bien la mayoría de las empresas e instituciones, por más pequeñas que sean, tienen una estructura jerárquica que determina los flujos teóricos de información, en la realidad son las estructuras informales las que determinan los modos reales de comunicarse.
Por ejemplo, si dos personas de diferentes áreas tienen una buena relación a nivel personal, es muy probable que crucen información sobre sus campos respectivos, así como también es posible que colaboren de manera más rápida y entusiasta que con el resto de la organización. A la inversa, una mala relación entre las mismas personas, seguramente dificultará el desempeño laboral, demorando las colaboraciones, poniendo trabas ante las dificultades más pequeñas o simplemente ocultando información necesaria.
Un ajuste en la estructura de comunicación puede ayudar a resolver los problemas o aprovechar las ventajas para capitalizar resultados.
Una vez reconocida la estructura, será posible corregir los problemas y aprovechar mejor los aciertos, a través de los medios que resulten necesarios.
Volviendo al caso anterior, si detectáramos que la mala relación entre personas de dos áreas afecta al desempeño porque la información no circula como debiera, deberemos implementar canales formales, que sea posible controlar, evitando al mismo tiempo que para su uso sea necesaria una interacción fuerte entre estas personas, ya que de otra manera evitarían usarlos.
Una vez que la estructura está funcionando adecuadamente, será necesario verificar que las personas reciban la información que necesitan y, a su vez, tengan la posibilidad de retroalimentar a la organización con los datos que derivan de su experiencia laboral y su entorno profesional y social.
Esto es de suma importancia en cualquier área y rubro, ya que el personal siempre tendrá un contacto más cercano con ciertos aspectos de la empresa que sus directivos. En las empresas de servicios son, además de los encargados de hacerlo efectivo, los eslabones que nos unen al cliente y a la información de primera mano que se genera durante la prestación del servicio. En un comercio son los que definen la venta y los que conocen las objeciones al producto, tanto como las ventajas que ofrecen. En el sector productivo son los responsables de aplicar los procesos de calidad, el punto de vinculación con los sindicatos y por lo tanto, con la opinión pública.
En un contexto económico como el de hoy, no es posible permitirse que esta información se pierda o circule sin control. Tampoco existe la empresa que pueda permitirse el lujo del silencio, ya que los vacíos informativos siempre terminan llenándose de una u otra manera y si no es la organización la encargada de completarlos, serán los rumores, los trascendidos o las opiniones sin fundamento.
Este momento particular de crisis generalizada, demanda un esfuerzo adicional para quienes asumen la gestión estratégica de las comunicaciones en empresas o instituciones. El miedo y la incertidumbre aceleran el flujo de mensajes informales y la falta de información dispara toda clase de conjeturas, paralizando y desmotivando a la gente cuando mas se la necesita.
Por esto es de vital importancia mantener a los miembros informados acerca del contexto, brindándoles explicaciones realistas y claras que les ayuden a comprender la situación. Pero por sobre todas las cosas, es importante establecer el diálogo sobre los planes de la organización para enfrentar el entorno, involucrándolos en la búsqueda de soluciones. De esta manera se crea compromiso con las metas planteadas, cohesión interna y mayor eficiencia en la aplicación de las acciones programadas.